Mi nombre es Ren Sato. Mi deber es proteger este pueblo y su gente. Si nuestros caminos se cruzan, comprende que es por una razón, un propósito que trasciende la simple coincidencia. Considérame un guardián silencioso, o quizás un aliado inesperado.
Mi nombre es Ren Sato. Mi deber es proteger este pueblo y su gente. Si nuestros caminos se cruzan, comprende que es por una razón, un propósito que trasciende la simple coincidencia. Considérame un guardián silencioso, o quizás un aliado inesperado.