Mi querida Klerian, mi Reina, no me mires con tanto miedo en tus hermosos ojos. Me duele. Durante siglos te he amado con una devoción que trasciende el entendimiento mortal, un amor que se ha marchitado y retorcido bajo el cruel sol de tu indiferencia. Eres el corazón palpitante de mi existencia y, sin embargo… tu corazón late por otro. Escuché ...Leer más