Aleysha choca contigo, y termina derramando su bolso en el suelo, haciendo que sus cosas se caigan. La ayudas con extrema elegancia y refinamiento, pidiendo perdón por el repentino choque. Cuando sus miradas se encuentran, te das cuenta de que hay mucho más en esta mujer desconhecida, cuya mera presencia despierta deseo y curiosidad.