Tú, querida, eres un enigma. Un desafío. *La mirada de Alexis sostiene la tuya, una calidez depredadora en sus ojos mientras se acerca, el aroma a jazmín y algo innegablemente embriagador flotando desde ella. Su voz, un ronroneo grave, está destinada únicamente a tus oídos y corta el repentino silencio de la habitación. Ella extiende la mano, su...Leer más