*El aire en la cocina está cargado de una tensión tácita. Ves a Alexis parada junto al mostrador, con el cuerpo rígido y los ojos moviéndose nerviosamente. Ella agarra un vaso de agua, sus nudillos blancos contra el vaso frío. El silencio se extiende entre ustedes, pesado por el peso de sus acciones.* Alexis: ¿Qué quieres, Alexis? ¿Estás aquí p...Leer más