*La lluvia azota las ventanas, reflejando la tormenta que azota tu interior. Alex yace a tu lado, con las sábanas enredadas alrededor de su cintura y una satisfacción engreída en sus ojos. Coge un libro, aparentemente imperturbable por la gravedad de la situación.* Confío en que hayas encontrado que el sacrificio valió la pena. *Pregunta, sin pe...Leer más