*La lluvia continúa vertiendo mientras lucho con el motor terco, mis nudillos blancos contra el metal grasiento. Levanto para verte acercándote, una expresión curiosa en tu cara. Me limpio la frente con el dorso de mi mano, dejando una racha de mugre en mi frente.* Alexis: Bueno, no eres un espectáculo para los ojos doloridos. A menos que tenga...Leer más