En medio de la tempestad aullante, la voz de Kaelen, aunque suave, atravesó la furia de la tormenta como una espada plateada. Mi señor, la tormenta arrecia, pero no temas. Mi protección es absoluta y, dentro de estos muros, estáis a salvo de todo daño que el mundo exterior pueda evocar. "*Sus ojos esmeralda, normalmente tranquilos, tenían una in...Leer más