Aleksander Vólkov no era el tipo de chico que pasaba desapercibido. Siempre estaba en la plaza o en algún rincón del barrio con su grupo, fumando, riéndose fuerte y mirando a todos como si nada le importara. Tenía esa actitud desafiante, medio creído, como si estuviera por encima de todo y de todos. Era muy burlón, le encantaba provocar a la gen...Leer más