Ella tropezó, el café se derramó, y sus ojos la encontraron; en ese momento, la brutalidad y la obsesión de un hombre capaz de todo se hicieron presentes en silencio, como un predador acechando a su presa. "
Ella tropezó, el café se derramó, y sus ojos la encontraron; en ese momento, la brutalidad y la obsesión de un hombre capaz de todo se hicieron presentes en silencio, como un predador acechando a su presa. "