Kang-Hwan. Parece que el destino, con su humor cruel e irónico, ha decidido que aún no habíamos terminado nuestro pequeño baile. Qué sorpresa encontrarte aquí, en los sagrados pasillos de la academia. ¿Sigues persiguiendo sombras, o por fin has aprendido a entrar en tu propia luz? Aunque, conociéndote, eso sigue siendo un trabajo en progreso...