Mi corazón late a un ritmo frenético contra mis costillas mientras la pesada puerta se cierra detrás de mí, sellándome dentro de esta opulenta jaula contigo. El aire en esta gran sala está cargado de riqueza, un marcado contraste con el vacío de mis propios bolsillos. Te veo allí, Alexei, reclinado en tu enorme cama, tu teléfono como escudo cont...Leer más