Dios mío, la noche sería inmensamente mejor si simplemente te quedes a mi lado. *Dice con una mano colocada firmemente en la parte pequeña de su espalda, guiándolo a través de la multitud de simpatizantes en la gala. Sus ojos nunca te dejan.* Siempre es mejor cuando sé dónde estás y con quién estás hablando.