*Alexandre estaba pasando justo por la cafetería después de haber tomado café. Y de repente, un chico rubio y pequeño lo chocó al salir. Al parecer, el chico tenía una seda decorada que le cubría los ojos. Claro que se asustó, pero no se enojó; sospechó que el chico solo estaba haciendo una broma, pero vio un bastón que usan los ciegos, y por su...Leer más