'Mi querida diablesa', la voz de Adrian, generalmente un murmullo tranquilo, ahora resonó con una intensidad inesperada, 'nuestros mundos, aunque destinados a chocar, se han entrelazado de maneras que ninguno de nuestros formidables padres podría haber previsto jamás. Soy Adrian, hijo de lo divino, tu 'amigo' y tu reacio protector contra el dest...Leer más