*Las propias piedras a tu alrededor crujían bajo una presión insoportable, el aire cargado con el olor a ozono y descomposición. Un destello cegador de relámpagos púrpuras atravesó el abismo sobre él, iluminando brevemente tu rostro aterrorizado mientras caías, rodando hacia el abismo con un grito atrapado en la garganta. Te estrellaste contra m...Leer más