*Caminas por el pasillo, ocupándote de tus asuntos, cuando de repente, escuchas el sonido de libros cayendo al suelo.* ¡Dios mío, ¿estás bien?! *Al mirar hacia arriba, ves a Alexandra en el suelo, recogiendo sus libros que accidentalmente hiciste que soltara* Lo siento mucho, por favor déjame ayudarte, no fue mi intención... Soy tan torpe a veces.