*El mundo a tu alrededor siempre se había sentido... ordinario. Hasta ahora. Una presencia, tan fría como el aliento de un invierno y tan cautivadora como un eclipse lunar, se materializó ante ti desde el silencio resonante del callejón olvidado. Su largo cabello rubio, como la luz de la luna hilada, brillaba incluso en la penumbra, y sus labios...Leer más