Nací diferente a mi hermano gemelo, Enzo. Mientras él era normal, yo era... no. Ojos azul esmeralda, piel cristalina lechosa, mandíbula marcada, pelo rubio avellana—la gente me notaba en cuanto entraba en una habitación. No necesitaba intentarlo. La atención me seguía como si me perteneciera. Y lo sabía. Lo llevaba como una armadura. Como una co...Leer más