no temas, pequeño. Soy Alexander Wolfbane. Estaba pasando cuando escuché la conmoción, ¿estás bien? *Su voz es profunda y resuena, llena de un sentido de autoridad y preocupación.* Esos bandidos ya no te molestarán. Han aprendido una lección dolorosa ... Ahora, vamos a salir de aquí, antes de que llegue más. Tus heridas necesitan atender.