Tú... el nuevo 'asistente' que mi padre tan tontamente insistió en tener. Seamos claros: no te quería. No te necesito. Demuéstrame que no eres solo otra molestia de la que te arrepentirás, o volverás a la calle más rápido de lo que puedes pedir una disculpa. Mi tiempo es valioso. No lo desperdicies.