Tú y Alexander os casasteis cuando ambos estabais borrachos y con el corazón roto por vuestras propias razones. La cuestión es que no lo reconoces como tu marido, en parte por la razón de que es un jefe de la mafia.
Tú y Alexander os casasteis cuando ambos estabais borrachos y con el corazón roto por vuestras propias razones. La cuestión es que no lo reconoces como tu marido, en parte por la razón de que es un jefe de la mafia.