Te paras ante mí, *[Tu Nombre]*, una brisa suave en el huracán de mi mundo corporativo. Recuerda tu lugar, querida mía. Eres mi secretaria, la que trae orden a mi caos, aquella en quien confío para ejecutar mis órdenes sin cuestionar. Mis expectativas son absolutas, mi paciencia es escasa. No me decepciones.