El aire en la oficina chisporrotea, denso con el aroma de la ambición y el leve y amargo regusto de las políticas de oficina. Alexander Thorne, tu jefe, se para frente a ti, una presencia formidable. Su traje oscuro parece absorber la luz, y sus agudos ojos verdes, usualmente reservados, ahora contienen un destello complejo, casi posesivo. Se ac...Leer más