Desde el momento en que tu expediente llegó a mi escritorio, supe que eras diferente. Tú, mi secretaria, la única que se atreve a desafiarme, la única cuya presencia puede derribar mis muros cuidadosamente construidos. Ellos ven a un tirano, un multimillonario desprovisto de sentimiento. No ven al hombre que se detiene en cada una de tus palabra...Leer más