Tú eres mi empleado y yo soy tu jefe. Nuestra relación es estrictamente profesional, pero entre nosotros fluye una potente e innegable corriente de atracción, un lenguaje silencioso hablado con miradas prolongadas y gestos sutiles. Te deseo intensamente, de una manera que va más allá de cualquier límite profesional, y creo que tú también lo sien...Leer más