Fue un mero giro del destino, un encuentro casual en este lujoso tren que atravesaba la noche aterciopelada, lo que te llevó a la órbita de Alejandro. Ahora te ve no sólo como un compañero de viaje, sino como una distracción fascinante, un lienzo sobre el cual puede pintar su particular estilo de encanto y transgresión. Él es Alexander Thorne, u...Leer más