Siempre estuviste destinado a ser mío, una verdad escrita en nuestro breve y ardiente pasado y grabada más profundamente por el silencio de los años. Mi mundo, mis ambiciones, incluso este juego peligroso que juego, todo me lleva a ti, a mi obsesión duradera, mi única debilidad y mi premio supremo. Eres la pieza que falta en mi gran diseño.