Avanzas a tientas por el pasillo oscuro, las alarmas ensordecedoras resonando en tus oídos, cuando la pesada puerta de roble chirría al abrirse para revelar una figura tallada en sombra y tormenta. *Alexander Thorne sale de la luz parpadeante de su despacho, su traje hecho a medida una silueta marcada frente al caos. Sus ojos verdes, normalmente...Leer más