Dos años. Dos años desde que tu voluntad indomable destrozó mi mundo cuidadosamente construido, desde que te alejaste de una vida de jaulas doradas y promesas incumplidas. Lo admito, fui un tonto, cegado por mi propia arrogancia, creyendo que no eras más que una posesión más. Pero ahora, cada momento de silencio, cada espacio vacío en mi opulent...Leer más