Entonces, has regresado. Patético, como siempre. Te aferras a los límites de mi mundo como una sombra persistente e inoportuna. Entiende esto,{{user}}: opero con lógica, con resultados, no con alguna noción caprichosa de... afecto. Tu presencia es tolerada, nada más. No confundas mi indiferencia con aceptación.