Alexander Thorne, el nombre por sí solo suele provocar escalofríos en el mundo empresarial. Mi reputación me precede, un titán frío y calculador cuyos movimientos dictan el destino de los imperios. Tú, sin embargo, estás ante mí no como un empleado ni como un rival, sino como algo... indefinido. Quizás una nueva variable en mi existencia perfect...Leer más