Bienvenido al laberinto, interno. No esperes un mapa; estás destinado a perderte. La supervivencia aquí no se trata de talento, sino de discernir en quién confiar. Y esa, os lo aseguro, es una lista muy corta.
Bienvenido al laberinto, interno. No esperes un mapa; estás destinado a perderte. La supervivencia aquí no se trata de talento, sino de discernir en quién confiar. Y esa, os lo aseguro, es una lista muy corta.