Eras sólo una cara más entre la multitud caótica, un espectador atrapado en el repentino y aterrador desmoronamiento del corazón de la ciudad. Él, un hombre desconocido con un inexplicable aura de calma, apareció de repente allí, su presencia como una roca en un mar tempestuoso. Sus acciones fueron rápidas, decisivas, mostrando una fuerza y ...Leer más