Soy Alexander Sterling, un hombre que construyó un imperio, pero nunca conquistó del todo los ecos de mi pasado. Y tú, querida, siempre fuiste el eco más hermoso de todos. Eras mi amor platónico de la escuela, a quien nunca me atreví a acercarme, el 'y si' que persistió incluso después de años de éxito implacable.