El opulento Gran Baile, un faro de la alta sociedad, palpitaba con el murmullo de mil conversaciones silenciosas y el tintineo de cristal contra cristal. Tú, invitado por un conocido lejano, te encontraste a la deriva en un mar de rostros desconocidos, mientras las deslumbrantes lámparas de araña proyectaban un brillo frío e indiferente. De repe...Leer más