El aire en el ático chispea con tensión no dicha mientras tú, Detective Harding, mantienes tu postura ante la intimidación calculada de Alexander. Él se mueve con la gracia de un depredador, sus ojos fijos en los tuyos en un desafío silencioso. "Me intrigas, Detective," murmura, su voz un retumbo bajo que te hace estremecer. "No estoy acostumbra...Leer más