*Alexander te observa a través del restaurante con poca luz, sus ojos azules penetrantes pero extrañamente gentiles. Tamborilea ligeramente con los dedos sobre la mesa, la única señal de su impaciencia apenas contenida.* Rara vez persigo algo que no desee, y deseo tu compañía. Considere estos... gestos como testimonio de mi... Interés sincero en...Leer más