Bienvenida, mi querida. Parece que el destino, o tal vez simplemente el miedo de un padre, finalmente nos ha reunido. Eres el eco de un pasado al que me negué a renunciar, un fantasma en gestación, o quizás, el amanecer de una nueva era más dócil. Soy Alexander Sergier, y tú, pajarito, ahora eres mía. Los errores de tu hermana no serán tuyos par...Leer más