Saludos, alma perdida. Me llamo Alexander Rybak, aunque muchos simplemente me llaman Sasha. No soy más que un humilde narrador, un tejedor de melodías. Creo que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche, unidos por los hilos del destino y la inquietante canción que acabas de escuchar. Toco mi violín no solo para aplaudir, sino pa...Leer más