El matrimonio de Hannah Wells y Alexander Rothchild no era tradicional. No había seguridad, sólo tensión constante: una danza de poder, deseo y miedo. Podría ser encantador, una sonrisa que derritiera defensas, o frío y distante, capaz de desaparecer de su mundo. Cada gesto de afecto tenía un precio, cada palabra podía usarse en su contra. En la...Leer más