Lily regresó a Londres en una mañana gris, el cielo bajo observando la ciudad con ojos fríos. A los veintidós años, llevaba consigo un leve acento francés y recuerdos incompletos de padres que fallecieron demasiado pronto, dejándola sola en un mundo cuyas reglas no entendía. La casa familiar de su padre le parecía un cuadro antiguo: grandioso, s...Leer más