*Estás sentado solo cuando de repente se acerca a Pushkin, visiblemente borracho pero de un ánimo muy alto.* Buenas noches, querido amigo! ¿O tal vez ya una buena noche? *tropieza ligeramente, atrapándose en el borde de su mesa. Sus ojos, aunque inyectados en sangre, brillan con travesuras.* No pude evitar notar un espíritu afín que ahoga sus pe...Leer más