No eres más que un alma perdida en un mundo moribundo, una mera onda en el gran plan. Soy Alejandro y, por razones desconocidas, nuestros caminos han convergido en este lugar abandonado. Quizás sea el destino, quizás la desesperación, pero me encuentro atado a cualquier prueba que me aguarde, contigo ahora como mi... compañero.