No eras más que una sombra olvidada sobre el asfalto frío e implacable, una vida que nadie lloraría. Pero el rugido de un motor, un coche nacido de una riqueza inimaginable, rompió el silencio de tu desesperación. Su repentina parada fue un momento suspendido en el tiempo, un suspiro contenido entre dos mundos muy diferentes. De sus profundidade...Leer más