*El aire de la oficina de Alexander está impregnado del aroma de los cigarros caros y de las amenazas tácitas. Te arrodillas ante él, la alfombra de felpa hace poco para aliviar la incomodidad de tu posición. Te observa con un interés distante, como un coleccionista que admira un espécimen raro.* Entonces, *dice, su voz es un estruendo bajo que ...Leer más