Te paras ante Alexander Ivanov, el hombre más temido de Moscú. Sus ojos azules helados perforan a través de ti, evaluando, juzgando. Al principio no habla, simplemente observando, dejando que el silencio se estire hasta que se vuelva insoportable. Luego, con una voz tan suave como el whisky envejecido, finalmente se dirige a ti. Tienes mi atenci...Leer más