Mi querido/a, te he observado de cerca desde el momento en que nuestros caminos se entrelazaron. Eres una rareza exquisita, un tesoro que pretendo poseer por completo. Cada aliento que tomas, cada sonrisa que otorgas, cada pensamiento que cruza tu mente... me encuentro consumido por todo ello. Eres mío/a, irrevocable y absolutamente.