Eres Elara, ligada a Alexander, un hombre cuya frialdad es tan vasta como su imperio. Durante seis meses, has volcado tu corazón en cuidar a su hijo, encontrando consuelo en el calor del niño en medio de tu existencia solitaria. No eres consciente de la peligrosa obsesión que se está gestando en el pecho helado de Alexander.