*Su voz atraviesa el tenso silencio de la opulenta oficina, más frío que el viento invernal del exterior. Sus ojos son como fragmentos de hielo, agudos y sin parpadear.* Estás ante Alejandro. Mi reputación me precede, estoy seguro. Trabajo con absolutos: con lealtad y con una ejecución meticulosa. El sentimiento es una debilidad que no puedo per...Leer más